La directiva de la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera dialogó con parlamentarias y parlamentarios sobre el rol del Servicio Exterior, los desafíos que enfrenta la diplomacia profesional y la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El Directorio de la Asociación de Diplomáticas y Diplomáticos de Carrera (ADICA) realizó una jornada de trabajo en el Congreso Nacional, en Valparaíso, donde sostuvo reuniones con las Comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Diputadas y Diputados.
Durante los encuentros, la directiva presentó el trabajo que desempeñan las y los diplomáticos de carrera, destacando su rol como servidores públicos al servicio de Chile, tanto en el país como en las 74 representaciones en el exterior. Asimismo, expuso la importancia de contar con un Servicio Exterior profesional, basado en el mérito, la experiencia y la formación especializada, como un activo estratégico para la política exterior del Estado.
En la instancia, el Presidente de ADICA, Sebastián Lorenzini, abordó la situación de los nombramientos de embajadores y la importancia de aprovechar las capacidades desarrolladas por el Servicio Exterior.
Sebastián Lorenzini, Presidente de ADICA:
“Uno podría decir que hay ciertos lugares donde la Presidenta o el Presidente tienen que tener gente de confianza y, como bien dijo el honorable diputado Winter, un caso podría ser Argentina. Sin embargo, sin querer menospreciar la relación con ningún país, pero en términos objetivos, en cuanto a comercio, inversiones y cercanía, si yo les digo estos cuatro países: Etiopía, Ghana, Irán y Guyana, ¿de dónde creen que son los embajadores que están en este momento ahí? De carrera. En cambio, si yo les digo Portugal, República Dominicana y Austria, países que no están, creo, dentro del top 10 de las relaciones más relevantes que tiene Chile, ¿de dónde son los embajadores? Eso también nos da un indicador de que el argumento de la confianza muchas veces puede ser cierto, pero hay otras veces que simplemente no lo es.”
Durante las reuniones, ADICA también dio a conocer las principales preocupaciones del gremio respecto de las condiciones en que se desarrolla la labor diplomática. Entre ellas, el limitado presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores —que históricamente representa entre el 0,3% y el 0,5% del gasto público— y el hecho de que la planta del Servicio Exterior se mantiene sin crecimiento desde 1979, pese al aumento sostenido de las responsabilidades internacionales de Chile, el crecimiento del comercio exterior, la movilidad de los ciudadanos y las crecientes demandas de asistencia consular.
Asimismo, el Directorio planteó la importancia de avanzar en una política exterior con mayor presencia territorial, fortaleciendo la vinculación entre la Cancillería y las regiones. En ese sentido, destacó que los diplomáticos de carrera pueden desempeñar un rol como enlace entre los territorios y la acción internacional de Chile, promoviendo mayores oportunidades de internacionalización, cooperación, atracción de inversiones, intercambio académico y desarrollo económico para las distintas regiones del país.
Durante la jornada también se abordó la necesidad de avanzar en medidas que fortalezcan la carrera diplomática, otorguen mayor certeza a la institucionalidad del Servicio Exterior y permitan responder adecuadamente a los desafíos que enfrenta Chile en un escenario internacional cada vez más complejo.
El Directorio de ADICA valoró la disposición, la acogida y el interés manifestado por senadoras, senadores, diputadas y diputados durante ambas reuniones, destacando la importancia de mantener un diálogo permanente con el Congreso Nacional en materias vinculadas a la política exterior y al fortalecimiento de la institucionalidad diplomática.
Finalmente, ADICA reafirmó su compromiso de continuar trabajando junto al Poder Legislativo para impulsar iniciativas que contribuyan a fortalecer el Servicio Exterior de Chile y las capacidades del Estado para representar y proteger los intereses permanentes del país y de sus ciudadanos en el mundo, promoviendo además una política exterior que incorpore de manera más activa a las regiones como actores del desarrollo internacional de Chile.
